.....::    fonte.es     2018-01-29
 

Suicidio, el tabú del siglo XXI


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En la sociedad de la postverdad y de la hiperinformación no parece que exista ningún problema humano que no pueda recibir tratamiento o remedio. Un ejército de especialistas, políticos, tertulianos y otros gurús sociales analizan y diagnostican cientos de cuestiones de relevancia social todos los días en los medios de comunicación. Pero sigue habiendo algunos tabúes, temas peliagudos de los que es mejor no hablar. Entre ellos está el del suicidio, asunto que a unos reporta preocupación y a otros curiosidad no exenta de morbo.


Suicidio



En los medios no aparecen datos ni análisis de esta patología social porque, según dicen algunos, pueden generar "efecto llamada". Hemos construido un muro de silencio entorno al suicidio, como una reacción timorata al estilo avestruz, porque intuimos un pozo peligroso y oscuro con mucha más profundidad de lo que realmente aparenta.  Tanto es así que, en España los fallecidos por suicidio triplican los causados por accidentes de tráfico (3.569 frente a 1.160 en 2016). Y aún más, resulta tremendamente significativo que el suicidio masculino triplique al femenino. Vistas las cifras, debemos reconocer que nuestra sociedad no está dando una respuesta adecuada a esta lacra. Y este problema continuará mientras sigamos ignorando a aquellas personas que no encuentran respuestas para su vida ni motivos para ser felices.



Ante la culpa, el fracaso, el miedo, el dolor o la falta de horizonte, llegan la depresión y la desesperación. Muchos son los motivos que pueden acercar a una persona a este cuadro psicótico de auto-aniquilación, pero existen dos claves que concurren en la mayoría de los casos: la primera es la pérdida de la autoestima y, la segunda, la sensación de pérdida de la estima familiar y social. Todos necesitamos tener un poco de amor propio y otro poco de amor ajeno para ir tirando... Son dos factores clave para detectar y prevenir el síndrome suicida.

 

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Suicidios en España - porcentajes por autonomías

 

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Casos de suicidio por autonomías


Y, de hecho, en las cárceles se establece un protocolo de actuación ante casos de riesgo entre los reclusos. El propio Ministerio del Interior sugiere las siguientes variables de alerta para identificar conductas suicidas:


Relacionados con la autoestima:

  • Se observa un gran impacto al ingresar en prisión.
  • Existen antecedentes de conductas autolesivas.
  • Se descubre o agrava una enfermedad severa.


Relacionados con la estima social:

  • Se han cometido delitos graves contra las personas.
  • Ha habido pérdidas o rupturas familiares.
  • Existe aislamiento social y/o trastornos psicopatológicos.

Además se establecen las siguientes medidas para prevenir el suicidio en prisión:

  • Poner en conocimiento de médicos y psicólogos los casos de riesgo potencial para determinar pautas de intervención, tratamiento y control.
  • Contar con la ayuda de internos de apoyo, especialmente seleccionados y entrenados para acompañar a las personas incluidas en el programa. En ningún caso sustituyen a los profesionales.
  • Semanalmente se evalúa la evolución del caso, acordando el mantenimiento en el programa, la modificación de las medidas adoptadas, o en caso de dejar de existir riesgo, la baja en el mismo.


Entre un 70% y 80% de los suicidios consumados lo han dicho antes: a su amante, compañero, pareja, amigo o médico. Concluímos que es posible reducir los casos de suicidio en gran medida si sabemos actuar a tiempo ante una insinuación. Y, para intervenir con acierto, deberíamos contar con instituciones que nos diesen apoyo. Hay una propuesta en el Congreso que plantea que en 6 meses se haga una ley de prevención del suicidio. En España y otros países existe el "Teléfono de la esperanza", una ONG que pretende contribuir a la mejora de la salud emocional de las personas, y que pone al alcance de los ciudadanos un servicio cualificado y gratuito para ayudarles a superar sus problemas. Sus teléfonos principales son: 91 459 00 55 - 717 003 717, y su web es:

 

http://telefonodelaesperanza.org

 

En algunas comunidades autónomas como Madrid se han puesto en marcha algunas iniciativas parecidas. En febrero se pondrá en marcha el "Teléfono contra el suicidio", apadrinado por alcaldesa Carmena, que será gestionado exclusivamente por profesionales de la psicología. El impulsor del proyecto es el psiquiatra Alejandro Rocamora. Este afamado médico analiza el problema del suicidio en una reciente entrevista en el periódico 20 Minutos, de la que dejamos un enlace a continuación:

 

https://www.20minutos.es/noticia/3238481/0/entrevista-alejandro-rocamora-psiquiatra-telefono-esperanza-no-hablar-del-suicidio/

 

La OMS insiste en que los suicidios se pueden prevenir, actuando sobre factores de riesgo como el maltrato, el abuso del alcohol y los problemas de salud mental. Las personas en riesgo de suicidio se pueden detectar y recibir a tiempo una atención especializada, como se está intentado hacer en Madrid o Cataluña.  Pero son pocas las medidas de acompañamiento humano que se implementan para incidir en la raíz del problema: el deterioro de la autoestima y la desafección familiar y social. Ambos factores conducen a la depresión, al alcoholismo, las drogas, el maltrato, etc. Estos últimos son tomados como factores primarios de suicidio cuando, en realidad son secundarios.



Los seres humanos necesitamos llenar de sentido nuestra existencia (y este sentido se adquiere con la pretensión más o menos intensa de unos objetivos a medio y largo plazo). Los jóvenes son poco propensos al suicidio debido a que están en la edad donde la perspectiva vital es más amplia. Y, análogamente, hay muchas personas mayores que deciden acabar prematuramente con su vida al perder toda esperanza en su propia dignidad y caer en el olvido de la familia.



Suicidios por edades

Los datos son aleccionadores: algunas sociedades son más propensas al suicidio que otras. En este problema también influyen algunas circunstancias culturales y económicas (al margen de las personales). Sobre este asunto faltan datos actualizados de muchos países que, o bien los ocultan o bien no los consideran relevantes. Con los datos que hemos podido conseguir observamos que los países con índices más altos de suicidio son aquellos que:

  •     Tienen climas fríos.
  •     Son sociedades envejecidas.
  •     En estos países suele haber problemas de alcoholismo, drogas, prostitución y malos tratos.
  •     Son lugares donde la práctica religiosa es minoritaria.
  •     Son culturas "pragmáticas" donde los mayores son rechazados cuando necesitan el cuidado de los familiares más jóvenes.
        

Del mismo modo, los países con índices más bajos son aquellos que gozan de climas cálidos, dotados de amplia población joven, de prevalencia de los sentimientos religiosos y con un sentir familiar donde los mayores no son excluídos.

 

Pincha sobre la imagen para ver el mapa interactivo y los datos de cada país.

porcentajes de suicidio en el mundo



Otra circunstancia muy significativa a nivel mundial es que el suicidio masculino es mucho más frecuente que el femenino. España no es una excepción en esto. Aquí deciden acabar con su vida el triple de hombres que de mujeres (2662 casos frente a 907 en 2016). Analizar los motivos de este tremendo desfase trasciende los límites de los argumentos políticamente correctos, por lo que voy a dejar el asunto en manos del espíritu crítico de cada uno. De momento tampoco existe un discurso político que trate el asunto con la seriedad que se merece y, en consecuencia, tampoco se toman medidas proactivas hacia la detección anticipada y el tratamiento de casos de riesgo.

 

Incluso los estudios estadísticos a nivel estatal no son completamente fiables pues tienden a minusvalorar el problema. En España, el médico forense debe comunicar el fallecimiento al juzgado de guardia e indicar si la muerte ha sido violenta o accidental. Una autopsia realizada en los Institutos de Medicina Legal determinará la causa de la muerte. Pero, frecuentemente, el personal del juzgado comunica al Registro Civil el presunto motivo de la defunción sin esperar a los resultados definitivos de la autopsia que se demoran si hay que analizar muestras. Ese dato prematuro (normalmente sesgado debido a las repercusiones negativas que tiene el declarar un suicidio: estigmatización social, problemas para cobrar los seguros de vida...), es el que puede llegar al Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de muertes por suicidio que figura en el INE no coincide con el de los Institutos de Medicina Legal. La diferencia es importante. Un estudio en 16 provincias de España realizado por el Instituto de Medicina Legal de Sevilla encontró 563 suicidios sin registrar, solamente en 2007.

España es un país de medio/bajo índice de suicidios pero este hecho no resta imporatancia al problema. En nuestro país hay más del triple de casos de suicidio (3 569 en 2016) que fallecidos por accidente de tráfico (1 160 en 2016), y son ocho veces más casos que los de violencia de género. El noroeste peninsular es donde el problema adquiere mayor relevancia: en Galicia y Asturias se duplican los índices nacionales. El motivo tal vez sea una población muy envejecida y cada vez más individualista.

 

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Porcentaje de suicidios en España por autonomías

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Causas de suicidio en España

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Causas de suicidio en Galicia



Evolución del suicidio en España



Evolución del suicidio en Galicia